- Posición inicial:
- Acuéstate de lado en una superficie plana y cómoda (como una colchoneta).
- La pierna que queda en contacto con el suelo será la pierna de trabajo.
- La pierna superior la puedes doblar y apoyarla delante de ti, con el pie plantado en el suelo para mantener el equilibrio.
- Alineación del cuerpo:
- Mantén la cabeza alineada con el tronco, apoyada en el brazo o con una almohadilla.
- El torso debe estar firme, evitando que se incline hacia adelante o hacia atrás.
- Movimiento:
- Con la pierna inferior estirada, eleva lentamente la pierna hacia el techo, activando los músculos aductores (parte interna del muslo).
- Sube la pierna lo más alto que puedas sin comprometer la postura.
- Mantén la posición de contracción durante 1-2 segundos en la parte superior.
- Descenso controlado:
- Baja la pierna lentamente hasta la posición inicial, sin dejar que toque el suelo, para mantener la tensión en el músculo.